¿Cómo se si mi hijo tiene apendicitis?

El apéndice es una estructura hueca, delgada, en forma de dedo comunicada con la porción inicial del intestino grueso. Aunque no tiene un propósito definido en los humanos puede causar serios problemas cuando se inflama. Por su localización esto puede ocurrir muy fácilmente, por ejemplo una porción de comida o de materia fecal puede quedar atrapada, causando que el apéndice se infecte e inflame causando dolor. Esta inflamación, llamada apendicitis, es más común en jóvenes mayores de 6 años, pero puede ocurrir en niños de menor edad.

Una vez infectada el apéndice debe ser extirpada, de lo contrario podría perforarse permitiendo a la infección diseminarse dentro del abdomen. Este problema puede llegar a poner en riesgo la vida del paciente, por lo que es importante conocer los síntomas de apendicitis para que pueda referirlos a su pediatra en una etapa temprana. 

En orden de aparición los síntomas son:

  • Dolor Abdominal: Casi siempre será la primera molestia que el paciente experimentará. El dolor inicialmente será alrededor del ombligo. Después de algunas horas, conforme evoluciona la infección, el dolor se intensificará y se localizará hacia el cuadrante inferior derecho del abdomen. En algunas ocasiones si el apéndice no esta en su situación habitual, el dolor puede ocurrir en una localización diferente en el abdomen o en la espalda, o puede haber síntomas urinarios.
  • Vómito: Después de algunas horas de dolor puede aparecer vómito. Es importante recordar que en la apendicitis el dolor abdominal ocurre antes del vómito.
  • Perdida del apetito: La ausencia de hambre ocurre casi inmediatamente después del inicio del dolor abdominal.
  • Fiebre: Generalmente no muy intensa ( 38.1 - 38.5°C ) 

Desafortunadamente los síntomas asociados con la apendicitis en ocasiones pueden estar ocultos por infecciones virales o bacterianas que la preceden. Diarrea, nauseas, vómito y fiebre pueden aparecer antes del dolor abdominal característico de la apendicitis, lo que hace su diagnóstico mas difícil.

En ocasiones el malestar puede desaparecer súbitamente haciéndole pensar que todo esta bien, desafortunadamente la desaparición del dolor también puede significar  que el apéndice se ha perforado. Aunque el dolor puede desaparecer por algunas horas, en este momento es cuando la apendicitis se vuelve peligrosa. La infección se diseminara al resto del abdomen haciendo que su hijo se vea mas enfermo, desarrolle fiebre alta y requiera hospitalización para cirugía y antibióticos intravenosos. La recuperación será más larga y la posibilidad de complicaciones será mayor que en una apendicitis diagnosticada y tratada más tempranamente. 

Tratamiento.

Detectar los signos de apendicitis no siempre es fácil, particularmente en niños menores de 3 años los cuales no pueden referir el sitio o las irradiaciones del dolor. Por eso es mejor actuar temprano que tarde si se tiene la sospecha de que el dolor de su hijo parece "diferente" o mas intenso o persistente de lo habitual.

Mientras que la mayoría de los niños con dolor abdominal no tienen apendicitis, solo un médico deberá diagnosticar este serio problema. Si el dolor abdominal persiste por mas de una o dos horas y si su hijo además presenta nausea, vómito, ausencia de apetito y fiebre, notifique de inmediato a su pediatra. Si el médico no está seguro de que se trate de apendicitis, probablemente decida observar de cerca la evolución del paciente durante algunas horas ya sea fuera o dentro del hospital. Durante este tiempo probablemente su hijo deberá ser valorado por un cirujano pediatra y probablemente se le realizaran exámenes de laboratorio y gabinete adicionales en busca de signos más concluyentes. Si hay la posibilidad de que su hijo tenga apendicitis es lo suficientemente alta, entonces será sometido a  cirugía lo más pronto posible.